REFUGIO IRRACIONAL
El dolor, una debilidad que abandona el cuerpo generando espacialidad, una distancia que encuentra lo cercano en lo ajeno.
En esta ocasión proponemos un diálogo entre Alicia y Val, donde podremos presenciar la necesidad de refugio en los tiempos que vivimos, modos de autodefensa, la espacialidad de los sueños, la corporalidad, el objeto y lo paradojico, instintos de protección, la materialidad y lo efimero, la infinitud del espacio, lo masiso del concrecto, el deterioro del refugio, la necesidad de respirar.
Desde el uso explícito de una pieza textil como madriguera, hasta lo irracional de los paisajes visuales que nos invitan a entrar en ellos. El refugio como espacio que abraza y también aísla, como reflejo opuesto del daño y el dolor recibido. El aislamiento como instinto de protección roza la vulnerabilidad ante el desamparo que puede traer la soledad.
espacio que libera, espacio que aprieta
Una invitación a reflexionar sobre mecanismos de autodefensa para generar cobijo. Como un insecto que recién rompe su cascarón, junta fuerzas para salir al mundo. Me enrosco, me muevo, me estiro, cierro los ojos para volver a abrirlos. El miedo, la incertidumbre, el dolor, acompañan mi cuerpo mientras otra parte de mi lo abraza en un acto de confianza invitándolo a salir, a abandonar, y depurar. No se que hay afuera. Muchas veces afuera es inhóspito, y adentro está calentito, pero si no salgo, si no intento, si no veo, mi refugio dejará de ser refugio y se convertirá en prisión.
Sentir la luz es importante, abrazarnos es fundamental.
