entrenamiento de fuerza g
El cuerpo cede como materia flexible, lo blando recupera su forma. Al sentir le lleva más tiempo.
Lucas Marcos Barquilla nos presenta a través de su investigación cuatro categorías metafóricas: lo duro, lo blando, lo flexible y lo “blandito”. Estas, piensan sobre cómo el cuerpo, a través de su capacidad flexible, se adapta a un presente exigente y cómo lo blandito encapsula lo esencial.
La hiperproductividad nos arrastra al uso de mecanismos rígidos para maximizar nuestro rendimiento, impulsado por una vorágine de exigencias que impone el trabajo: tecnologías que nos permiten flexionarnos y corazas que nos protegen para no caer.
Con piezas de cerámica que se mueven entre lo óseo y lo ergonómico, Lucas deja expuesta la suavidad, pureza y resistencia del cuerpo.
En la primera sala, la pieza principal nos muestra dos torsos unidos por el centro. Estos, están acompañados de mecanismos ortopédicos que los unen y sustentan, pero la verdadera ayuda está en la compañía de los cuerpos. El vértigo compartido, el sentir visceral como faro guía.
Este sentimiento nos une a su vez a la pieza audiovisual que da nombre a la exposición. “Entrenamiento de fuerza g” se trata de un registro documental de vídeos de entrenamientos de fuerza de aceleración realizados por militares. En estas imágenes, una inteligencia artificial intenta analizar y decodificar los estados emocionales a partir de las diferentes expresiones y desfiguraciones faciales de los personajes. Los rostros parecen entremezclar emociones mostrando la inestabilidad y falta de certeza de sus cuerpos. Una ceja en tristeza, los ojos en miedo y la boca en felicidad.
En el momento en el que el cuerpo pareciera ceder contra su propia inercia una fuerza lo mantiene erguido, ayudando a que no caiga. Se manifiesta la presencia de sostenes, pero ¿cuáles son nuestros verdaderos sostenes en nuestro día a día ante los cuales si nos permitimos ceder? Los cimientos familiares que uno elige son los pilares que sostienen nuestro cuerpo cuando logramos escapar de la presión externa y comenzamos a reconstruirnos a través de nuestro propio movimiento.
En este trabajo, Lucas Marcos Barquilla ha invitado a su familia a participar cosiendo, trabajando con el hierro y ayudando a montar las piezas.
Reconstruyo lo blando, estiro mi cuerpo y algo me sujeta, es ese otro cuerpo que se mueve conmigo a toda velocidad.
TEXTO y CURADURÍA POR CASA ESPACIO.
